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SE OYE PERO NO SE VE, ¿QUE ES?
05/06/2016

Cuando paseamos por el istmo de A Lanzada en primavera o verano, es habitual oír una sucesión de trinos melodiosos, encadenados y repetitivos sin pausa entre ellos, que proceden de lo alto del cielo, pero que casi resulta imposible saber quien emite ese canto.

Es la alondra común (Alauda arvensis), la que canta. Ave familiar y discreta de color pardusco, hábitos terrestres y cuya melodía emitida en vuelos altos ha sido motivo de atención e inspiración de poetas de todos los tiempos.

¿Quién puede decirme donde canta la alondra? La alondra vive en el cielo y es el único pájaro del cielo que canta hasta nosotros. Jules Renard

La alondra en el aire ha muerto no sabiendo como se cae. Lucien Wolff.

La alondra lleva al cielo las alegrías de la tierra. Michelet.

La alondra asciende cantando desde el suelo casi verticalmente describiendo círculos y se mantiene en el aire hasta 100 m de altura, emitiendo su trino cernida durante varios minutos, para progresivamente perder altitud y tras parar el canto se deja caer de forma repentina al mismo punto del que salió.

A pesar de su afición por lo alto, la alondra es un pájaro terrestre que gusta de zonas abiertas y desarboladas, como áreas agrarias y llanuras, tanto de vegetación natural como de cultivo. En la península Ibérica se distribuye de forma continua por la mitad norte peninsular, siendo más escasa en la mitad sur. Sus hábitats preferidos son los páramos, pastizales, cultivos de cereal, saladares y formaciones de matorral bajo.

En Galicia se distribuye por todo el territorio y en nuestra comarca las alondras comunes también se localizan en zonas abiertas con grandes campos y dunas poco vegetadas, como los campos que acceden a la zona de Con Negro y la duna del istmo de A Lanzada, compartiendo hábitat con lavanderas boyeras, buitrones, chorlitejos patinegros etc.

En estos espacios Mecos por ser suelos secos y con cobertura vegetal de hasta 50%, las alondras nidifican en pequeñas depresiones del suelo, siendo las parejas reproductoras entre 10 y 15. Si ambos miembros de la pareja sobreviven a los meses invernales continúan juntos la siguiente primavera y pueden llegar a formar pareja de por vida.

En invierno la población de alondras se incrementa porque recibimos individuos procedentes de diversos países del norte y oeste de Europa que huyen de la escasez de alimento y de las duras condiciones climáticas. Estas alondras invernantes suelen agruparse en grandes bandos que se asientan en las zonas más favorables de O Grove y áreas circundantes, llegando su número a 100 aves en enero.

A pesar de ser un ave bien extendida en Galicia sufre un continuo descenso, debido a ello este año la Sociedade Galega de Ornitoloxía, para llamar la atención sobre este declive, ha nombrado a la alondra común “Ave do Ano 2016”.

Ilustración y diseño: Encarna González "niño".

En líneas generales los principales problemas de conservación a los que se enfrentan las alondras son el abandono de la actividad agraria, la reforestación de terrenos agrícolas con eucaliptos y pinos, la pérdida de extensiones de brezales y matorral bajo, la intensificación agraria, los cambios en la estructura y fenología de los cultivos, el uso de pesticidas etc.

La alondra común es un excelente indicador del estado de conservación de los paisajes tradicionales y hábitats abiertos, indispensables para la supervivencia de nuestra biodiverdidad, por eso en los paseos por el istmo de A Lanzada, queremos seguir disfrutando de ese canto que procede de alguna zona alta del cielo, de esa misteriosa melodía emitida por un pajarillo que se oye pero que no se ve.

 
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